¿Es depresión o agotamiento? — Gisela Ramirez
Depresión y ánimo bajo

¿Es depresión o agotamiento?

Gisela Ramirez4 min de lectura16 December 2024

Se solapan, y el tratamiento también, pero no son lo mismo. El agotamiento se levanta con descanso real y menos carga. La depresión normalmente no.

Estás agotado, apagado y sin mucho interés por nada. El trabajo parece imposible. El fin de semana no te repone. Has empezado a preguntarte si esto es depresión, o si simplemente te has quemado, y si la diferencia importa.

Importa, porque ambas responden a cosas distintas y poner el esfuerzo en el sitio equivocado es una buena manera de quedarse atascado. Parte de la evaluación consiste en distinguirlas, y quiero describir cómo.

Dónde se solapan

El solapamiento es real. Ambas producen un agotamiento que el sueño no arregla. Ambas aplanan el placer y la motivación. Ambas vienen con un comentario interno duro y una sensación de estar fallando. Ambas encogen el mundo, porque todo cuesta más de lo que debería. Desde dentro, a las tres de la tarde de un mal día, pueden sentirse idénticas, y mucha gente tiene las dos a la vez.

La prueba

La diferencia más clara es qué ocurre con el descanso y con un cambio de carga. El agotamiento es una respuesta a una demanda sostenida que supera lo que tienes disponible para afrontarla. Quita la demanda, de verdad y durante el tiempo suficiente, y cambia aquello a lo que vuelves, y el agotamiento se levanta. El cansancio se recupera. Vuelve el interés. La persona que eras sigue estando debajo, y el descanso la deja salir otra vez.

La depresión normalmente no responde solo al descanso. Puedes cogerte tiempo libre, dormir, cancelarlo todo y seguir sin sentir gran cosa. La apatía es un estado que se ha instalado y que se mantiene a sí mismo mediante el bucle de menos actividad, peor ánimo, menos actividad, sea cual sea la carga. En la depresión, el descanso ilimitado suele empeorar las cosas, porque elimina las últimas fuentes de logro y de contacto.

Cuando de verdad has descansado, ¿volvió algo?

Por qué cambia el plan

Si es agotamiento, el trabajo va de la carga. Qué está exigiendo más de lo que tienes, qué partes son ajustables y qué tiene que cambiar en la situación a la que vuelves, porque volver a las mismas condiciones produce el mismo resultado. El descanso va primero, deliberadamente, y el trabajo de pensamiento se ocupa de las creencias que permitieron que la carga llegara tan alto: que debes poder con todo, que decir que no es fracasar, que los demás sí se las arreglan.

Si es depresión, el descanso no es la respuesta, y el plan empieza por la dirección contraria. Activación conductual: pasos pequeños y realistas de vuelta a la actividad, porque la sensación sigue al hacer en lugar de precederlo. Después el pensamiento: aprender a detectar las conclusiones más duras cuando llegan y contrastarlas con lo que es cierto. Y protección frente al siguiente episodio, porque la depresión tiene la costumbre de volver.

Si son las dos, y a menudo lo son, las secuenciamos: reducir la carga que se pueda reducir y empezar al mismo tiempo la activación, lo bastante pequeña como para ser posible en una mala semana.

Señales que apuntan a depresión

Hay algunas cosas que inclinan la balanza. Un ánimo bajo que ya estaba antes de empezar el periodo exigente. Antecedentes de episodios previos. Un comentario interno que va más allá del cansancio y llega a la sensación de no valer nada. Pensamientos de no estar aquí, que hay que decir y que a mí no me van a escandalizar. Y, lo más revelador, un descanso que no tocó nada.

Señales que apuntan a agotamiento

Un cansancio que sigue a la demanda: peor entre semana, mejor en vacaciones, pésimo al final de una racha larga. Cinismo hacia el trabajo en concreto, más que hacia todo. La sensación de que la persona que eras sigue disponible, solo que enterrada. Y el recuerdo de haber estado bien antes de que empezara este trabajo, este puesto o este periodo de cuidados.

Qué hago yo con esto

La evaluación, en una o dos sesiones, incluye esta pregunta directamente, y te daré una respuesta clara sobre qué cuadro creo que encaja y dónde creo que debería ir el esfuerzo. La TCC es el enfoque en ambos casos; lo que cambia es el objetivo. La terapia convive con los antidepresivos si tú y tu médico de cabecera os decidís por ellos y, si lo que describes necesita que participe el médico u otro servicio, lo diré.

Si no sabes cuál de las dos tienes, hay más sobre cómo trato la depresión, y distinguirlas es una de las primeras cosas que hacemos.